martes 1 de diciembre de 2009

30 DE NOVIEMBRE PARTE 2º

Siguen jugando y el marcador está muy ajustado a favor del equipo formado por Arturo, Gerardo, Siscu, Toscano y Pilarita.Finalmente gana el grupo de Artruo, que lo celebra con Gerardo, Toscano y Siscu. Saray, Laura y Tati se pican por los gestos de celebración de sus rivales.Tatiana y Laura cuchichean después de la derrota. No sé que planean porque no se las entiende, pero me da que nada bueno a juzgar por sus risas nerviosas. Laura se queja de que alguien se ha comido un cacho de su pan.

Carol también está picada por la derrota en el Trivial y hace una terrorífica amenaza: “si ganamos prometo tirarme un eructo y gritar tanto como ellos”. Seguro que están todos temblando. Siscu sigue rallando al personal con sus ladridos: “ya era inaguantable cuando podía hablar y ahora más”, opina Arturo, con tono de broma.

Carol le cuenta que está rallada por las nominaciones. Reconoce que lo tiene difícil para salvarse el jueves y después de la marcha de Indhira no sabe a quién le va a dar sus tres puntos. Por su parte, el súper le ha comunicado a Siscu que ha fracasado en su cometido de no hablar poque se le han escapado un par de palabras cuando jugaban al Trivial.

Ángel quiere que Gerardo haga algo “para no tener que decir en el confe que se toca los huevos”. Siscu empieza a arremeter de pronto contra Gerardo: “no te creas supermán cuando no eres ni Songoku. Estás llevando el mismo juego de Iván, pero no le llegas a la suela de lo zapatos. Has tenido suerte de que Indhira se haya ido. Te vas a llevar una sorpresa por tu arrogancia y si te has salvado hasta ahora es por las personas con las que has salido nominado. Yo te digo que te voy a meter tres puntos y tú puedes hacer lo mismo conmigo si quieres”.

Después de este ataque frontal, el cocursante suaviza al final su discurso: “te aviso de todo esto porque no eres mal chaval en el fondo”. El jugador de póker responde: “lo que me faltaba, que vengas ahora tú a tocarme las narices. Yo contigo no pienso hablar de temas serios”. Además, le echa en cara al catalán sus continuos eructos y pedos: “cuanto más me lo digas, más lo voy a hacer”, interviene el repescado.

Ángel tira una lanza en favor del taurino: “no te ha venido muy bien eso de no hablar tanto tiempo”, le suelta al nuevo concursante. Además, el zen argumenta que la actitud del jugador de póker de mostrar seguridad en quedarse no difiere de la que han mostrado en repetidas ocasiones Arturo e Indhira. Tatiana no se fía de Siscu: “no me voy a creer nada después de una semana. Él sabrá de fuera y yo de adentro. Cuando estaba aquí le gustaba más la Mel”, le cuenta a Carol. La rusa ve algo forzado al catalán: “parece que eructa así a posta. Ni siquiera Arturo hace eso”.

Artruo y Carol tontean tímidamente. Al parecer la comercial va a limpiar el cuarto del vasco y quiere algo a cambio: “¿Qué saco yo de esto?”, pregunta la repescada. “Lo que quieras, pide por esa boquita”, responde el macho de Irún. “Te puedo pedir de tu compra que me compres unos donuts”. ‘Californicator’ le explica que no le va a quedar dinero para eso. La cántabra insiste: “a cambio de algo interesante puedo pasar la aspiradora”.

Los concursantes especulan con la llegada de Nagore: “ya se puede ir para allí. Que en nuestro cuarto no duerma”, opina Saray. Arturo se expresa en la misma línea que la binguera y Ángel se muestra más receptivo respecto a la hipotética entrada de la vasca: “si viene le daré una oportunidad” .

Por su parte, Gerardo da un aviso: “como sigáis hablando así de ella la meten aquí fijo”. Pilarita hace una discurso cargado de demagogia: “con llegar a fin de mes estoy contenta. Mi hija es el maletín más grande que me ha tocado, el premio me da igual”. Le preguntaría entonces para qué se prestó a ese encierro voluntario.

¡Atencion!. Saray sí que predispuso a Pilarita en contra de Lis: “no entiendo como lo echaste a suertes porque durante tres minutos te puse a Lis a caer de un burro”, le dice Saray a su mamá. De todas formas, la madre de la binguera no se coscó de nada: “pues no me di ni cuenta”, justifica. Quizá Lis ahora sí que llame a su famoso abogado.

Hablan del pasado y Pilarita aprovecha a echar pestes de Gonzalo y su grupo. Por su parte, Siscu aprovecha la oportunidad para echar en cara su amistad con los feos. El murciano se dedica a echar balones fuera.: Tatiana le monta un pequeño pollo a Siscu. El catalán se ha quejado de la manera que le ha hablado esta mañana la peluquera y ésta ha respondido con su estilo habitual: “me la pela. Encima que has llegado el último me vas a rallar la cabeza”.

Toscano le regala los óidos a Saray de una manera un tanto particular: “tiene mucho mérito que hayas engordado tanto y te dé igual”. Por si fuera poco, a la mamá de la binguera también le da por piropear a la niña a su manera: “claro que sí, es una gorda feliz”, añade. La rubia se mosquea: “yo no me veo gorda, simplemente he engordado un poquito”.

Carol piensa que la expulsión del jueves está entre Toscano y Gerardo: “Si se fuera Arturo sí me sorprendería”, reconoce. Laura apuesta por la salida del taurino: “cada vez estoy más segura que se va Gerardo”

Arturo tontea un poquito más con Carol. La comercial dice que se lleva bien con los tres nominados y que no quiere que se vaya ninguno de ellos. “¿Pero te daría un poco más de pena si me fuera no?”, le pregunta el vasco: “sí, porque vas a salir y vas a acabar con todos los pintxos”, responde la comercial. Laura mete baza: “si yo fuera hetero iría por Arturo”.

Sigue el debate sobre la expulsión del jueves: “va a salir Toscano esta semana”, opina Siscu. Laura insiste en que el murciano no se va porque “la gente de Arturo y Toscano se va a volcar contra Gerardo”. El catalán contraataca: “pero mira quiénes están ahora en el jacuzzi”, en referencia al madrileño y al murciano. La de Elche no cree que eso signifique nada. “Anda Laura, no me cuentes películas”, interviene Saray, dando a entender que el deportista y el taurino están aliados.

Laura vuelve a sufrir un brote de odio obsesivo: “su juego ha terminado. Se tiene que ir a su puta casa. Es tonto y un falso. Ese tío ha discutido con todos los de esta casa”. Siscu mete baza: “a mi aquí no me cae bien, fuera no sé. Yo tengo atravesados a los vagos. Yo no creo que sea un concursante tan fuerte”. Por su parte, Saray lanza una pequeña lanza en favor del madrileño: “yo tengo que reconocer que es buen tío y lo he dicho hasta cuando he tenido mis peores broncas con él”. Carol también defiende al jugador de póker y confiesa que le tiene cariño porque “tiene buen corazón”. Siscu vuelve a intervenir: “buena persona hasta que te quedes sin crispis por una prueba”.

Siscu tiene un plan contra Gerardo: “pasa de todo, pero un día va a explotar. Yo quiero intentar sacarle de quicio y voy a utilizar la inteligencia para ello. Le voy a ir picando poco a poco”. Gerardo le confiesa a Saray que está harto de Siscu: “si me sigue buscando me va a encontrar”. Parece que el plan del catalán de desquiciar al madrileño empieza a dar sus frutos.

“Otra persona obsesionada conmigo, pues yo a disfrutar. Es un niñato y la cosa más cerda que hay aquí dentro con sus pedos y sus eructos. No hay quién lo aguante. Yo si pongo la tele y veo a éste me muero del asco. Es una copia de Arturo en malo”, le cuenta Gerardo a Tatiana. A la rusa no le parecen justas algunas de las críticas que recibe el taurino: “aquí hay gente que es muy vaga y encima se queja”.

Gerardo explica por qué a veces va de sobrao: “hay veces que digo cosas a gente como con Toscano poque sé que luego los va a contar a quien me interesa. Puede que diga que voy a arrasar y que estoy seguro que se van a ir otros, pero lo hago sin mala intención”.

En el dormitorio, Laura erre que erre contra Gerardo. Sigue empecinada en que cada vez está más convencida de que se va el taurino y le acusa de toner criterio: “se queja de Siscu de los eructos y pedos de Siscu y no dice nada de Tati que hace lo mismo y es una ordinaria. ¡Que se vaya a la calle, que asco!”.

La mayoría de los concursantes en la mesa del comedor. Hablan de sus platos de comida oriental favoritos, reparto de comida. Comida, en general. Siscu y Carol, también sentados a la mesa, deben de estar contándose cosas del exterior, porque cuchichean.
En el dormitorio azul, Saray deduce (o dice que deduce) que por los comentarios de su madre (”nunca me ha dicho nada”), sabe que Gonzalo y compañía le han metido mucha caña, así que pasa “del tema Gerardo”, porque ya “sea por interés o por lo que sea”, trata a “mi madre de puta madre”, así que “entendería que no le nominase”.

Tatiana entra en el dormitorio. “He vuelto a discutir con Siscu”, anuncia, aunque desconozco esta discusión, conociendo a ambas formas de vida, lo extraño sería que no hubiesen discutido aún. Se confirma que Carol y Siscu hablaban del exterior, pero la dulce Tati no puede precisar mucho más.

Hablando de las opiniones del exterior, Laura revela que para ella “el premio ha pasado a un segundo plano porque me he dado cuenta de que fuera tengo cosas mucho más importantes“. Sufre su característico colapso neuronal tras pronunciar una frase que considera significativa, se queda como en pausa, con la boca abierta, y cuando lo supera, repite lo mismo, como de costumbre: “tengo cosas mucho más importantes”.

Las muchachas siguen haciendo reflexiones del todo a cien e intercambio psíquico. Por ejemplo, Laura sostiene la teoría que desea sostener: “Gerardo no se ha ido por poco”, colapso, pausa y repetición: “por muy poco”.


Mientras, Arturo rodea con el brazo los hombros de Carol. Cuando les suben el volumen de los micrófonos, escucho a Carol decir: “ya me buscaste la ruina una vez, no me la vas a buscar dos veces”. El se hace el ofendido: “¿Pero cómo me dices eso?”. Carol concede; en última instancia, la culpa es de ella misma, reconoce.


Después, los sinsorgos presentes en el dormitorio encadenan comentarios sobre su apariencia personal y sobre música. Arturo se tira un pedo, porque se le va la fuerza por la boca. La conversación está completamente deslabazada. Laura y Tatiana aseguran que no echan de menos a Indhira. Arturo dice que es “a la que más” echa de menos. Aunque Tatiana interviene para decir que “te cortaba de todo, como si fuese tu novia, no te jode”. Después, la dulce Tati, pronuncia alguna de esas genialidades suyas en las que hay gente tocándole, figuradamente, el culo y el coño a manos llenas, para añadir que ella no ha “hecho daño a nadie” y que en caso contrario, se lo dicen y ella se disculpa: “vale, perdona”.

En el comedor, es ahora Ángel el que hace reflexiones del todo a cien sobre la solidaridad internacional, en plan: hay que ver esos niños el esfuerzo y el interés que tienen en tener una educación y aquí tenemos el colegio a cinco minutos y no vamos.
No somos nadie, etc.Afortunadamente, la conversación se desvía hacia sus desventuras y vicisitudes en Perú… la falta de luz, de cobertura, el mal de altura, y, en fin, las condiciones generales de su excursión solidaria. Es cierto, amigos, también aburre, pero por lo menos no me duelen los oídos.

Siscu no comprende “qué le pasa a Tatiana conmigo”, claro es bien sabido que la forma de vida denominada Siscu no entiende nada, así, en general, no es de extrañar este súbito desconcierto que le tiene en un sinvivir, etc. Asegura que piensa nominar a la pardala con 3 puntos.
Después, Arturo eructa, porque le gusta expresar sus sentimientos.

En el dormitorio azul, Gerardo habla con Saray (Laura escucha dándole la espalda a Gerardo) sobre la comida y especulan sobre si habrá nuevos concursantes el jueves.
En el jardín, Siscu, Arturo y Pilarita ponen a parir a alguien, pero llegamos tarde a la conversación. Siscu dice que “el Gerardo es un papanatas” y asegura que “le voy a poner fino” el tiempo que queda. “Por lo menos ya le has visto”, contesta Arturo. Era cuestión de tiempo que congeniasen: están hechos el uno para el otro.

En el dormitorio azul ojean una revista y se establece un apasionante debate ¿Está más buena Penélope Cruz o Salma Hayek? La cosa queda en empate.

Seguimos en el dormitorio azul. Ahora es Gerardo el que pone a parir a Siscu, además, asegura que Siscu va a por él “desde que entró”. Ángel opina que quizá es porque le dan mucha caña fuera a Gerardo y Siscu lleva “el mismo rollo, porque si no, no lo entiendo”. Gerardo no lo cree, le parece que Siscu es contradictorio. Le dijo la sartén al cazo.

Ángel entiende “una parte del planteamiento” que le ha hecho Siscu a Gerardo. No tengo la menor idea de a qué se refiere, aunque “planteamiento” me parece una palabra exagerada para la forma de vida denominada Siscu. Me quedo sin saberlo porque Tatiana (la habitación se ilumina cuando ella entra, etc.) soltando un rollo que empieza por “mecheros desaparecidos” y termina en que Siscu: “¿Qué se ha creído? ¿Qué va a saber llevarme?” y se tira 5 minutos repitiendo lo mismo con distintas variaciones de insultos.

Los comentarios sobre con quién se quiere estar nominado en la sala de expulsiones a Carol le parece prepotentes.

Gerardo explica su postura y después hace una encendida enumeración de las pegas de Siscu, haciendo un especial énfasis en que le da “asco” acercarse a Siscu (se apoya en que a Pilarita casi “vomita” jugando al Trivial cerca de Siscu), que es una “mala copia de Arturo” y está considerando incluso darle los 3 puntos a este, incumpliendo su promesa de nominar siempre con 3 puntos a Arturo.


Interesante; Gerardo asegura que muchos de los comentarios que les hace a la oposición, los hace porque sabe que son “bombas” en el otro dormitorio.Carol teme que ser nominada y salir expulsada es todo uno. Ángel hace un panegírico para la muchacha: lo de Indhira “está más que claro, bajo mi punto de vista”, que de no haga caso de las acusaciones de sinsorga porque de “mueble nada”, además hay concursantes que se ha comportado mucho peor que ella.

Tatiana ve a los readmitidos como sigue:
Pilarita ha entrado a disfrutar con su hija.
Carol está siendo ella misma y va a su aire.
Pero Siscu ha entrado a acercarse a los que fuera son bien vistos y a meter caña a los que son mal vistos. Se refiere que Siscu se mete con Gerardo y con Ángel tiene muy buen rollo desde que entró (de nuevo) por la puerta.


Esta información venía dispersa en un discurso (todavía continúa) en el que le está explicando a Ángel en particular y a los demás en general, lo lista que es (”que yo soy Tatiana y soy muy lista”) y lo etéreo que es Ángel (”no te enteras de nada”) con estas cosas de critiqueos.


Al mismo tiempo, en el dormitorio azul Siscu está poniendo a Gerardo de tonto para arriba. Aunque llegado el caso de que Gerardo gane el concurso, Siscu le dará la mano, le felicitará (”¿has ganao? Oye, pos has ganao”).

Siscu está comentando que Gerardo le dijo que en el programa había aprendido a valorar cosas como “que me inviten a un café” y a “hacer el sofrito de unos macarrones”. En estas afirmaciones, Siscu confirma que Gerardo es “Tonto”.

Laura, faltaría más, se escandaliza con Gerardo y hace una demostración práctica de su característico ‘colapso neuronal más repetición’: “¿Valorar que te inviten a un café? (colapso) Hijo de Dios. ¿Valorar que te inviten a un café? (colapso) Hijo mío (colapso). Apañao vas“.


Siscu pregunta retóricamente para qué se habrá apuntado Gerardo a Gran Hermano. Para hacerse famoso, contesta Laura, que hace otra demostración de ‘colapso neuronal más repetición’: “Ya me encargaré yo de desmontarle todo fuera (colapso) Ya me encargaré yo (colapso) Porque yo no hablo por hablar. Ya me encargaré yo de buscar los vídeos“.

A Ángel le gustaría, al salir, hablar con algunos concursantes para saber si algunas de las cosas que han sucedido (no precisa ni las cosas sucedidas, ni los concursantes) se deben a circunstancias personales o “al concurso”.


En el dormitorio colorao, siguen despellejando a Gerardo. Cualquier cosa es válida para meterse con Borja-Mari, desde “no reírle las gracias” hasta “cómo se nota que es un empresario”. Laura ejercita esa inquina desmesurada contra Gerardo y ha encontrado en Siscu un apoyo de su mismo nivel. Saray y Pilarita, unas veces les dan la razón, pero otras hacen acotaciones, quitan importancia a algunas escenas, incluso les llevan la contraria.

Saray está empezando a mosquearse porque sospecha que en el exterior ella y Laura son consideradas poco más que “un mueble”, que “pintan menos que un mojón en Cuenca”, etc. Vamos, que son un cerdo la izquierda.

Señalar que Laura ha añadido a la pausa de su ‘colapso neuronal más repetición’ una muletilla pronunciada guturalmente que cumple la doble función de (1) recalcar el peso insondable de sus argumentos y (2) comprobar que se han comprendido sus complejos razonamientos: “¿eeeh?”

En el dormitorio azul, Ángel no quiere hablar de Arturo porque “es amigo de Tatiana” y él respeta eso, etc. Pero Gerardo no, así que despotrinca un poco contra el este. Termina recordando la actitud del muchacho en la bronca Indhira-Carol, tumbado en la cama con los brazos cruzados detrás de la cabeza.

Carol le cuenta la bronca punto por punto de su bronca con Indhira. “Eso es un vídeo, eh?”, dice Ángel. “Es un vídeo triste, pero es un vídeo [...] No sé si quiero verlo, la verdad, porque las imágnes son crudas. Crudas”. Carol cuenta la bronca punto por punto. Cree que se comportó bien, que no insultó en ningún momento porque “lo de te va a salir un rabo por los cojones que tienes” no cree que sea para tanto.

Carol cree que Arturo, ahora que no está Indhira, “está más relajao” y “se acerca y me coge más”, así que está preocupada por cómo se pueda ver fuera, porque “el chico me cae bien, no le voy a meter cortes porque no, porque no me sale”. Cree que por “respeto” cuando salgan fuera, Arturo y ella tendrían que “hacer por no coincidir” (en bolos, me imagino).
Después, una deliciosa toma del yacusi vacío.

Para contar que de pequeña se parecía a Heidi, Carol cuenta una anécdota absurda sobre la infancia en el pueblo de sus abuelos, con las vacas y el jersey amarillo de ochos que le hizo su madre y los coloretes colorados del sol.
Es-pec-ta-cu-lar
La palabra que más repite Gerardo en cualquier conversación es “NO”.

Ángel le ha recomendado prudencia (por supuesto) y que no sea tan “radical en sus valoraciones” y Gerardo ha empezado una de esas charlas interminables llenas de noes que terminan quién sabe dónde. Yo, desde luego, ya estoy perdido. De Gerardo no sé nada hace unas 15 frases y Ángel está comentando que “no te enteras de nada” porque “tienes percepciones muy personales” (a diferencia de un servidor, que tiene percepciones muy ajenas). Y que la presencia de Pilarita hace que la percepción que tiene Saray de Gerardo haya cambiado.

Ángel opina que el jueves entrará un reserva. Gerardo opina que entrará un ex-concursante. Discuten el asunto repetitiva pero animadamente.
De pronto, se ponen a cuchichear. No les entiendo bien, creo que hablan de Arturo e Indhira, pareja de moda. Debe de ser interesante, porque el realizador nos lleva al dormitorio colorao, no sea que haya alguien despierto.

No. Todos dormidos.